SURGIMIENTOS DEL NUEVO LIBERALISMO


El frente nacional involuntariamente creo limitaciones a la búsqueda y a la interpretación de las nuevas realidades sociales. Hubo más tendencia a preservar que  a crear. Se debilito la capacidad política de los partidos y el partido liberal se sumió en una profunda crisis de identidad ideológica. Esto, aunado al incremento del clientelismo  y la corrupción de las esferas administrativas, llevo al deterioro de los valores ético y morales de la elite política colombiana.   
Al evidenciar estos problemas y en especial la crisis profunda del partido liberal, Luis Carlos Galán funda en 1979 el movimiento por un nuevo liberalismo, al cual se unen de inmediato varios congresistas, entre ellos Enrique Pardo Parra, Álvaro García herrera y Rodrigo Lara Bonilla. Surge entonces un movimiento de opinión, en palabras de su propio creador, que va tomando auge hasta convertirse en una fuerza política de representación nacional.
En 1980 el nuevo liberalismo se define a sí mismo como ´´la nueva política capaz de diseñar y realizar una nueva sociedad para superar la encrucijada en que se halla Colombia´´, con cinco metas fundamentales: la independencia nacional, la identidad cultural del país y de sus grandes regiones, la democracia orgánica, el nuevo concepto del estado, y la estrategia del crecimiento económico y la igualdad social. Durante los años siguientes a 1980, estas matas son el rumbo del Nuevo Liberalismo en las campañas electorales y el Congreso de la República.
 El concepto de la  democracia orgánica que defiende el Nuevo Liberalismo  cuestiona la sobrevaloración del poder asignado al ejecutivo y el dominio del congreso por una casta política que ha arrebatado al pueblo colombiano el derecho a tener una autentica asamblea que los represente. La democracia orgánica debe incluir tres aspectos fundamentales: una democracia que conduzca una descentralización administrativa,   una democracia económica que luche contra la concentración de riqueza, y una democracia social que permita abolir los privilegios de cuna y de clase social colombiana.
Con respecto al estado, se  critica el crecimiento desmedido del poder ejecutivo, el aislamiento del congreso  respecto de la realidad nacional, el uso casi permanente del estado de sitio para resolver los conflictos sociales, la inoperancia de las instituciones en especial de la justicia y la corrupción y el clientelismo en la administración pública. En la crisis de  la sociedad se atribuye un papel protagónico a los partidos políticos, convertidos en  ´´dominios feudales´´ dedicados exclusivamente a buscar la obtención de cargos públicos y la relación de sus representantes en los organismos legislativos.
Para solucionar los problemas administrativos, económicos y sociales de Colombia, el Nuevo Liberalismo  lleva al congreso una serie de proyectos de ley que buscan modernizar la sociedad y el estado.
En algunos de ellos se propone: elegir presidente y vicepresidente de la república, crea la cámara administrativa para los empleados públicos, abolir el estado de sitio, reformar la justicia para agilizar sus procedimientos, crea mecanismos para verificar la pureza de las elecciones como el riesgo de paridos y el tarjetón electoral, prohibir la reelección del contralor y el procurador para garantizar la efectividad en la fiscalización del estado.
En el congreso, se cuestionan con severidad situaciones conflictivas de la administración que propician el deterioro de la situación económica de las clases desfavorecidas. Tal es el caso del exagerado gasto público y la ausencia de programación del gasto social en los gobiernos; el alza indiscriminada en los servicios públicos, en los arrendamientos y en el precio de la tierra urbana. Otros debates tiene que ver con la corrupción, como los promovidos como el narcotráfico, y la defensa de la soberanía de la cultural del país, para lo cual se defiende la educación y la utilización racional e independiente de los medios de comunicación y la informática.
Frente a las relaciones internacionales, se busca crear conciencia de la necesidad de independizar a Colombia de los intereses de las grandes potencias, se busca integrarla a las regiones próximas como Latinoamérica, con las cuales existen vínculos culturales  cercanos y se pueden establecer vínculos económicos productivos. La posición del Nuevo Liberalismo y de su líder, Luis Carlos Galán, es no aislarse del mundo pero mantener una independencia en la cual   se puede reivindicar los valores propios de la sociedad Colombiana.
Dentro de sus propósitos, la nueva corriente liberal apoya todas las iniciativas que tengan que ver con el establecimiento de la paz en el país, como los proyectos de amnistía e indulto, y hace énfasis en la necesidad de una igualdad social en donde se pueden abolir los privilegios de cuna y de clase. Con creación de os jueces de paz, la igualdad en la educación y la igualdad de derechos para los hijos extramaritales. Dentro de esta política se cuestiona también el concordato.
Muchos de los proyectos presentados por el Nuevo Liberalismo no se pueden concretar en las legislaturas por falta de  apoyo en el congreso. Muchos de los debates planteados son rebatidos por la vieja clase política.  Sin embargo, finalmente muchas de esas iniciativas logran calar hondo en grandes sectores de la población y logran promover un cambio político.

De hecho muchas de estas iniciativas irán a fructificar en la nueva constitución política de Colombia de 1991.


   



BIBLIOGRAFÍA Mayorga, paola andrea, tesis de grado, PENSAMIENTO DE LUIS CARLOS  GALÁN SARMIENTO  FRENTE AL NARCOTRÁFICO, Bogotá, 2012 

4 comentarios:

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  2. Magnífico el proyecto de nación de Galán, siempre lo he admirado. Paz en su tumba.

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  3. el movimiento galanista es lo mismo que el nuevo liberalismo

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